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Nueve de cada diez víctimas de delitos atendidas por el Gobierno Vasco son mujeres. El servicio de asistencia recibió el año pasado a 4.300 personas, mil en Álava. En un sistema judicial garantista como el que rige en Euskadi es habitual que la supuesta benevolencia con el delincuente levante ampollas. Sin embargo, y pese a los periódicos casos polémicos derivados de esa protección de la presunción de inocencia, quienes sufren las consecuencias de esos delitos no están solos. Desde 1990, el Gobierno Vasco presta el Servicio de Asistencia a la Víctima, gestionados en Gipuzkoa y Bizkaia por el Instituto de Reinserción Social de cada territorio y en Álava, desde 2005, por la Asociación Clara Campoamor. El primer dato que llama la atención en torno a este servicio es la abrumadora mayoría de mujeres usuarias. Un 86% de las víctimas que acudieron por primera vez el año pasado al SAV, 2.089, fueron féminas, frente a sólo 347 varones. En total, en 2007 fueron 4.320 las víctimas de delitos de toda índole que precisaron la ayuda de este servicio, 2.436 de ellas nuevos usuarios y otros 1.884 que se sumaron por primera vez al programa. Por territorios, el mayor número de atenciones se produjo, como por otra parte es lógico debido a su mayor población, en Bizkaia. Allí se registraron en 2007 un total de 1.858 atenciones, por las 1.504 de Gipuzkoa y las 958 de Álava. La principal demanda a los profesionales del SAV, tanto por parte de las víctimas directas como indirectas, es la atención jurídica. Un total de 1.138 usuarios reclamaron en 2007 información sobre sus derechos, muchas más que las que pidieron asesoramiento sobre el procedimiento a seguir o la reclamación de indemnizaciones. El segundo ámbito que más trabajo da a los profesionales del SAV es el psicológico: el año pasado 544 víctimas solicitaron un tratamiento profesional a sus traumas. El tercer servicio más demandado es el social. Los usuarios del SAV que pidieron información sobre los recursos a los que tienen derecho fueron 515 en 2007. Cuando una persona es víctima de un delito y decide acudir al SAV se pone a su disposición un equipo de juristas, psicólogos y trabajadores sociales que asesoran al usuario desde muy diversos puntos de vista. En el ámbito puramente legal, se informa a la persona sobre los procedimientos que debe seguir para hacer valer sus derechos, para conseguir un abogado de oficio o para hacer efectiva la responsabilidad civil derivada de la comisión del delito. La correcta tramitación de la denuncia y su seguimiento por parte de estos profesionales es un primer paso necesario. Posteriormente el equipo de trabajadores establece contacto con el entorno de la víctima. De esta forma, persiguen que se sienta arropada. Asimismo, el SAV trata de optimizar los recursos que la comunidad le ofrece a la persona atendida. Sensación de indefensión Además, se coordinan las actuaciones policiales que sean necesarias para proteger al usuario y evitar así que la victimización continúe tras haberse producido el delito. En palabras más simples, se persigue reducir la sensación de inseguridad que padece quien ha tenido que sufrir un acto criminal en sus carnes. Es lo que técnicamente se conoce como la segunda victimización , fruto de la ausencia de información y asistencia, y que en muchas ocasiones es más perjudicial que el delito en sí. Los trabajadores del Servicio de Asistencia a la Víctima realizan un seguimiento de la evolución emocional de la víctima, incluso cuando ésta ya ha sido derivada a algún servicio social. El objetivo es fomentar la autoestima y la autonomía y, en definitiva, dejar atrás el trauma que les ha llevado a ser usuarios del programa. Además, la asociación Clara Campoamor y los Institutos de Reinserción Social trabajan en el ámbito informativo hacia el conjunto de la sociedad vasca. Así, comisarías, colegios de abogados, juzgados y centros de servicio sociales cuentan con carteles que difunden la actividad del SAV, que también edita trípticos, realiza encuestas de victimización y se reúne con otras asociaciones que trabajan en torno al fenómeno delictivo. Texto y Foto tomado del Periódico"Noticias de Álava"
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