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Mucho trabajo por delante. La inseguridad defensiva fue la nota más negativa de un equipo al que le sigue costando crear ocasiones. Como si el partido contra el Córdoba hubiese sido un auténtico espejismo, el Deportivo Alavés dejó claro en Vallecas que todavía le quedan muchas horas de trabajo por delante para llegar al punto óptimo de juego necesario para culminar un año tranquilo. Es lo lógico cuando la temporada no ha hecho más que empezar, pero también sería interesante subsanar todos los errores cuanto antes para que el cuadro albiazul comience a transmitir buenas sensaciones y coja la regularidad deseada. En el aspecto negativo, lo más novedoso del partido del sábado fue la fragilidad defensiva que mostró el equipo de José María Salmerón. Muy sólido ante Salamanca y Córdoba, ante el Rayo en Alavés recordó peligrosamente al conjunto que hizo aguas en Elche y se vio apeado de la Copa del Rey a las primeras de cambio. Una de las principales causas de esta debilidad fue la poca confianza que transmitió Bernardo a la defensa. Lesionado en el primer partido y reintegrado en la titularidad en cuanto se recuperó, el extremeño está mostrando muchas dudas a la hora de atajar el juego aéreo, curiosamente, una de las armas preferidas del Rayo. Le cuesta abandonar el refugio de los palos y cuando lo hace no acaba de transmitir buenas sensaciones, lo que provoca que la defensa se meta muy atrás dejando muchos espacios para que los rivales lleguen con comodidad hasta los metros finales. Por si fuera poco, las buenas actuaciones de Bonis cuando tuvo minutos dejan al actual titular en una situación un tanto comprometida, aunque, como ha quedado claro, la confianza que tiene Salmerón en Bernardo es ciega merced, sobre todo, a su excelente final de temporada del pasado año. Otro de los problemas defensivos se encuentra en las bandas. Los dos laterales del Alavés acostumbran a proyectarse mucho en ataque y sus rivales están aprovechando para pillarles desprevenidos, aunque la envidiable capacidad física de los carrileros está evitando problemas mayores en este sentido. Pese a estos inconvenientes, en este arranque del curso el cuadro albiazul ha vuelto a demostrar que en la defensa va a volver a tener su mejor virtud. Hasta que Míchel consiguió el primer tanto, el equipo vitoriano llevaba acumulados 206 minutos con la portería imbatida, una cifra a tener muy en cuenta, sobre todo si es capaz de repetirla con asiduidad en el futuro. A esta gran fortaleza defensiva están contribuyendo de manera decisiva los dos centrales (Mateo y César Caneda) y también los dos integrantes del doble pivote. Astudillo y Garitano han dado muestras de que forman un tándem muy solvente a la espera de la recuperación definitiva de un Cabrera del que se espera mucho. Lo malo para el cuadro de Salmerón es que a partir del centro del campo vuelven a aparecer los problemas. Salmerón ha repetido en varias ocasiones que quiere un equipo que juegue bien al fútbol, pero dentro de esta idea hay un jugador que se antoja como fundamental. Cuando Emilio Sánchez está fino, el Alavés carbura. Cuando no aparece, naufraga. se acaban las ideas Ni él ni Moreno, otro jugador de fino toque, fueron capaces de hacerse con la manija del partido en Vallecas y por ahí comenzó a escapársele el partido a los vitorianos. Sin su criterio a la hora de manejar la pelota el equipo pierde creatividad y no llega con facilidad a los últimos metros, quedando entonces muy dependiente de los chispazos de genialidad de Toni Moral y de que Javi Guerra cace algún balón. Esta situación recuerda de manera preocupante a la que se vivió en la anterior campaña. El delantero andaluz ha relevado a David Aganzo en las funciones de islote ofensivo y en muchas ocasiones se le ve demasiado solo en el terreno de juego. Como el madrileño el año pasado, Guerra se asemeja a un imaginario quijote luchando en solitario contra las defensas rivales. Lo positivo es que el nuevo ariete del Alavés comienza a entenderse muy bien con Toni Moral y también ha conectado con un Igor que está maravillando. Texto tomado del Periódico"Noticia de Álava"
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