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"Los Juegos Olímpicos han sido, con diferencia, mi mejor experiencia como jugador". Considera que el Hércules no incurrió en alineación indebida en la jornada final. Con una extraña mezcla entre cansancio y satisfacción tras la medalla de bronce lograda en los pasados Juegos Olímpicos, Pablo Prigioni realizó ayer su primer entrenamiento junto al grueso de la plantilla del TAU antes de partir hoy hacia la concentración de Cabeza de Manzaneda. El rostro del argentino mientras recordaba su estancia en Pekín es la mejor muestra de la alegría con la que Prigioni inicia una nueva temporada en Vitoria. "Una medalla no se gana todos los días y para mí ha sido una vivencia fantástica. Llevo muchos años jugando pero ésta ha sido con diferencia la mejor experiencia de todas", aseguró el base tras pasar el pertinente reconocimiento médico. Y es que hay situaciones que un deportista sólo puede vivir en una Olimpiada. "Estás en el comedor, te das la vuelta y ves que está Michael Phelps detrás tuyo para coger unos espaguetis", contó entre risas el timonel baskonista, quien también se refirió al regreso de Dusko Ivanovic a la capital alavesa. "Es una alegría para todos que esté aquí. Todos sabemos de su calidad como entrenador y las cosas que ha conseguido en el club. Tiene las ideas muy claras y si todos trabajamos bien tendremos éxito", apuntó el argentino. A la espera de la contratación de un base que sustituya al fugaz Goran Dragic, Prigioni se mostró satisfecho de que la mayoría de sus compañeros de la pasada campaña continúen en el TAU. "Se hace raro que sigan tantos jugadores, pero creo que es un punto muy positivo para todos", aseguró. Dispuesto a que el esfuerzo realizado en Pekín no le pase factura a lo largo de la temporada, el base se mostró ansioso por empezar a entrenar cuanto antes junto al resto de sus compañeros. "Ahora cada uno tiene su responsabilidad, es el momento de trabajar duro", concluyó. Texto Tomado del Periódico"Noticias de Álava"
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