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Las matriculaciones para iniciar estudios de hostelería en Álava aumentan un 13%. Gamarrahabilita una segunda aula para primero de cocina ante la creciente demanda. Mantener el excelente nivel y la fama que definen a la gastronomía vasca sería imposible sin cuidar con mimo su cantera de cocineros. Esta semana, una nueva hornada de futuros hosteleros inicia en Álava el curso académico en las escuelas de Gamarra y Mendizorroza, los dos centros que ofrecen en la provincia ciclos de Formación Profesional relacionados con esta disciplina, y al menos a tenor de las cifras puede intuirse que en los próximos años no faltarán magníficos chefs en nuestros restaurantes. En un contexto de "falta grave de mano de obra cualificada", según detalla el director de la escuela de Mendizorroza, Rodolfo Villate, el número de matriculados en los primeros cursos de Cocina, Panadería y Pastelería y Restauración ha experimentado un repunte destacable, del 13% respecto al año pasado. Si en 2007 iniciaron estos estudios alrededor de 110 alumnos entre ambas escuelas, en el curso que está a punto de comenzar 125 se han embarcado en cualquiera de las tres especialidades. El grado medio de Técnico en Resturante y Bar, relacionado con las anteriores y que también se imparte en ambas escuelas, apenas gana nuevo alumnado. La demanda se ha dejado notar, sobre todo, en la escuela de Gamarra, concretamente en la especialidad de Cocina. Tanto es así que el centro ha tenido que dividir a los alumnos de primero en dos grupos de 22, prácticamente el mismo número de estudiantes que el año pasado cursaban cocina entre primero y segundo, 45. Iñaki Armentia, jefe de estudios de la escuela, detalla que en próximas fechas se abrirá también la matrícula para realizar el módulo de grado superior de Restauración en horario vespertino. Además, el número de alumnos que estudiarán en euskera ha aumentado un 25%. Las clases teóricas se impartirán en castellano y las prácticas, para quien elija el modelo D, en lengua vasca. En Mendizorroza, el número de alumnos es "muy similar al del año pasado", con grupos de 25 por curso. Una vez más, el perfil del alumnado se caracteriza por su heterogeneidad, desde chavales que acaban de finalizar la ESO hasta universitarios que han decidido dar un giro a sus vidas, chicos y chicas por igual. Aunque mayoritariamente son gasteiztarras, la escuela de Gamarra congrega a bastantes alumnos procedentes de comarcas cercanas, como el Alto Deba o Miranda de Ebro, así como otros estudiantes que, procedentes de Andalucía o Canarias, "ha sido atraídos por la buena fama de la cocina vasca", explica Armentia. En Mendizorroza, argelinos, brasileños, argentinos o rusos aportan el toque exótico. Se trata, para todos, de "una buena opción" para desembarcar en el mundo laboral, gracias al importante volumen de bolsas de trabajo de que disponen durante sus periodos de prácticas. "Y luego se colocan con toda seguridad", subraya Villate, como consecuencia de esa falta de mano de obra. La aplicación de la Ley Orgánica de Educación, que también afectará a la FP, no será efectiva hasta el próximo curso, en el que los planes de estudios experimentarán cambios importantes. Entre otros, desaparecerán algunas asignaturas, así como el idioma extranjero, inglés o francés, que los centros imparten en el primer curso. Texto y Foto tomado del Periódico"Noticias de Álava"
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