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La Policía interviene ya en diez episodios de malos tratos al mes en la capital alavesa. El juzgado de violencia de género de la capital alavesa registra cada día, de media, una solicitud de alejamiento. Tras cada maltratada, hay una historia. Y tras cada historia, si ve la luz, un número. Por desgracia, la violencia machista se traduce, como otros terribles fenómenos, en estadística. Y, para construirla, los medios de comunicación echan mano de las fuentes que pueden, las mismas que están a disposición de las víctimas. En Vitoria, por ejemplo, la Policía Local, el servicio de atención del Ayuntamiento o el juzgado de violencia de género. Pese a que no parecen funcionar los esfuerzos de las administraciones por menguar esta sinrazón, al menos aumenta el número de mujeres que se enfrentan a sus agresores y, sin garantías de que la pesadilla vaya a acabar, dan el paso más complicado de sus vidas y hacen uso de estas herramientas de auxilio. El balance de la Policía Local lo dice todo. En la primera mitad del año, los agentes han intervenido en 64 ocasiones por casos relacionados con la violencia machista; o sea, que el cuerpo municipal ha registrado diez episodios de maltratado al mes. Y lo peor no es el dato, de por sí escalofriante, sino lo que esconde. La mitad de las mujeres atendidas en esos meses por la Guardia Civil sabía de sobra cómo callar el miedo y cómo disimular los moratones. A ellas el maltrato no les había pillado por sorpresa, padecían vejaciones de manera continuada. Los que esta vez sí sufrieron un cambio en sus vidas fueron los 24 hombres que acabaron arrestados por los agentes tras dichas actuaciones. De ellos, cinco sólo se llevaron el susto de la detención. El resto, 19, fueron finalmente imputados. La violencia machista no es un fenómeno nuevo, pero ahora aflora más que nunca. Unos atribuyen el fenómeno a la decisión creciente de las mujeres de denunciar su pesadilla. Y otros, a una sociedad cada vez más agresiva. Sea una cosa o la otra, o las dos, el caso es que, al igual que sucede con la Policía Local, el volumen de trabajo en el servicio de atención a las víctimas de maltrato físico y psicológico del Consistorio vitoriano no deja de aumentar. El año pasado, asistió a un total de 374 féminas, de las que 215 se habían acercado allí por primera vez. Y desde enero de 2008, ya ha atendido casi a tantas como en todo 2007; en concreto, a 323 mujeres, 126 nuevas. Las administraciones municipales tratan de tejer una red con instancias superiores para que las mujeres puedan continuar con su osado periplo. Y eso explica que las cifras del juzgado de violencia de género de Vitoria revele cifras muy similares al de servicio de atención a las víctimas del Ayuntamiento. En 2007 registró 336 peticiones de alejamiento. Y desde el comienzo de año, la tendencia es muy similar, con una solicitud al día. Por suerte, cuando un caso llega a los tribunales, el proceso suele ir rápido. El tiempo medio que tarda en resolverse una denuncia por malos tratos es de cerca de un mes en el caso de las faltas, de dos semanas si se celebra un juicio rápido y de dos meses cuando el delito es grave. Texto y Foto tomado del Periódico"Noticias de Álava."
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