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En busca del gol. Salmerón quiere un equipo de toque, con equilibrio y sin que exista una gran diferencia entre el juego que practica en casa y a domicilio, aunque ahora su principal preocupación está en perforar la meta contraria. DESPUÉS de diez minutos ensayando jugadas de ataque, la paciencia de Salmerón con los jugadores que estaban realizando el ejercicio, comenzó a agotarse. "Llevamos cero goles. Cero goles me parece y siempre estamos atacando cuatro contra dos. ¡A ver! ¡A ver qué pasa!", gritó el preparador albiazul a sus pupilos en Ibaia. El técnico almeriense quiere mejorar las prestaciones de los suyos en labores ofensivas, uno de los aspectos a corregir de los albiazules en este inicio de temporada y, por eso, ayer dedicó todo el entrenamiento matinal a ensayar diferentes movimientos de ataque. De momento, al ansiado equilibrio entre solidez defensiva y fluidez en ataque no existe. Pese a los dos goles encajados en Vallecas, este Deportivo Alavés es más consistente en la zaga que arriba. Por eso, los esfuerzos del cuerpo técnico babazorro se centran ahora en mejorar de la medular para delante. Salmerón quiere un equipo más rápido en los metros finales. "Movilidad, movilidad", les insistía ayer una y otra vez a los suyos. No era extraño. Por mucho que repetían y repetían el ejercicio, los goles no acababan de llegar. Y eso, que cómo recordó el propio Salmerón, los atacantes tenían superioridad numérica. Por un lado, estaban Kalderon y el canterano Iñaki como laterales, mientras que Garitano y Emilio formaban el doble pivote desde donde salía el juego, bien a las bandas para Cuevas y Jacobo, o a la punta de ataque, donde esperaban Guerra y Moreno para ejecutar la jugada. Pues bien, pese a que su oposición se limitaba tan sólo a Almirón y César los goles no llegaban, lo que desesperó en ciertos momentos al entrenador albiazul. "Vamos a ver que estamos solitos. ¿Qué pasa chicos?", les preguntó durante la sesión de ayer. Parece que la reprimenda del mister surtió efecto e, instantes después, Guerra marcó de un soberbio testarazo la primera diana de la jornada. De todos modos, el gol del malagueño no sirvió para atemperar los ánimos ayer de un exigente Salmerón. "Un gol nada más. Sólo uno llevamos". Por eso, desde ese instante buscó nuevas alternativas a la hora de elaborar jugadas de ataque, que sus pupilos repetían como autómatas. Aparecieron los desdobles de los laterales, los cambios de orientación, se intercambió también la forma de acometer la jugada, bien centrando por banda o sorprendiendo por el centro. Los resultados no tardaron en llegar. El ataque albiazul ganó movilidad y las ocasiones fueron más claras. Incluso llegó el segundo gol, en esta ocasión a cargo de Raúl Sánchez, que había tomado el relevo a Guerra. Después, hubo cambio de piezas. Mateo y Casar fueron los encargados de frenar las acometidas de otro grupo, cuya punta de lanza en ataque estaba formada por Pedraza y Tozé. Estos también consiguieron marcar un gol cada uno. El Alavés veía puerta. Como quiere Salmerón. No es extraño que el almeriense esté haciendo especial hincapié en este aspecto. CAMBIO RADICAL No hay más que ver el pobre bagaje que presenta el cuadro albiazul en la parcela ofensiva. Dos goles en cuatro encuentros. Esta falta de acierto viene motivada también por su escasa fluidez en ataque. Buena prueba de ello, es que hasta la fecha, su media de lanzamientos entre los tres palos en estos cuatro compromisos -tres de Liga y uno de Copa- se reduce a 2,5 por choque, mientras que la media de sus tiros fuera se sitúa en cinco y el de las ocasiones de gol en sólo 2,75. Además, hay que remarcar la falta de equilibrio existente entre las estadísticas generadas por el Alavés en casa y fuera ya que, lejos del amparo de su público, los albiazules bajan mucho sus prestaciones. De hecho, los de Salmerón lanzan a portería tres veces más en Mendizorroza (5) que a domicilio (1,6), generan casi el doble de ocasiones en Vitoria (4) que fuera (2,3) y tan sólo existe cierta igualdad en los tiros fuera, con un promedio de cinco en ambos casos. Queda claro que por ahora es la asignatura pendiente de este Alavés y en esas anda Salmerón. Busca llegar y marcar. Texto tomado del Periódico"Noticias de Álava"
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