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"Acatamos, pero no nos resignamos". Reivindica el derecho a recurrir ante Estrasburgo lo que cree un "atropello democrático" y una "injusticia arbitraria". "Como Gobierno, nos reservamos todas las iniciativas legales, sociales y políticas que se hallen a nuestro alcance para defender el derecho de la sociedad vasca a ser consultada y a decidir su futuro". Lejos de asumir el fin de recorrido de la consulta, el Gobierno Vasco ha interpretado el fallo del Tribunal Constitucional que declara nula esta iniciativa como el banderín de salida para llevar este asunto al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo y cotejar si los razonamientos jurídicos en los que se basa la máxima instancia judicial española "son compatibles con lo que en Europa se llama libertad de pensamiento y de expresión del mismo, y participación política y garantías de la misma". Anulada la convocatoria del 25 de octubre por estimarse que supone una invasión de las competencias del Estado y que erige al pueblo vasco como sujeto de decisión sobre un orden que incumbe a todos los españoles, el Ejecutivo vasco da por "cerradas las vías jurisdiccionales internas" y considera "lógico y legítimo" acudir a instancias supraestatales. Confía hallar en ellas la neutralidad necesaria para frenar una decisión que considera un "atropello democrático". hartazgo Así expresó ayer el lehendakari Juan José Ibarretxe la posición de su gabinete ante la prohibición de la consulta, en su comparecencia ante los medios de comunicación para leer una declaración oficial, después de reunir a su Consejo de Gobierno con carácter extraordinario en el Palacio de Ajuria Enea, en Vitoria. En un acto previo organizado por Emakunde, Ibarretxe no ocultó su hartazgo por la apabullante judicialización de los problemas vascos. "La vida sigue en este país, más allá de la crónica de tribunales", aseguró. No por previsible, el fallo del Constitucional generó una reacción menos contundente del Ejecutivo vasco. La declaración leída por Ibarretxe comenzó por una elocuente declaración de intenciones: "Acatamos [el fallo], pero no nos resignamos". Como la víspera, el Gobierno autonómico cuestionó la independencia del Tribunal Constitucional, al que acusó de "seguir un guión perfectamente trazado desde las razones de Estado y cuya primera página escribió con su recurso el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero". "Desafortunadamente, el tiempo y el Tribunal Constitucional han acabado certificando el peor de los presagios anteponiendo la razón política a la razón jurídica", expuso el lehendakari. En Ajuria Enea, el freno a la consulta se ha recibido como "el desprecio más absoluto al Parlamento Vasco" y un "atropello democrático". Lo consideran "algo más profundo que un atentado al autogobierno vasco": una mordaza y una "injusticia arbitraria" sufrida por el Parlamento Vasco y la sociedad a la que representa. mordaza "En realidad, nos encontramos ante la imposibilidad de emitir opinión, de dar cauce al pensamiento y, en suma, ante la invalidez de la capacidad de los ciudadanos y ciudadanas de elegir representantes políticos para que luego éstos puedan llevar adelante los proyectos prometidos cuando fueron elegidos y por los que fueron elegidos", lamentó Ibarretxe. A juicio del lehendakari, la Constitución española marca las bases de un "autodenominado" sistema democrático que no pasaría la prueba del algodón de puertas afuera. "Mantiene quiebras difíciles de entender en la Europa contemporánea", señaló. Por eso, no desistirá en su empeño de sacar los colores al Estado en Estrasburgo y animó ayer a los ciudadanos vascos a sumarse a esta batalla, obviando el clamor del Gobierno socialista para que el lehendakari eche ya el freno de mano. "Primero se nos negó el derecho a decidir, después se nos ha negado el derecho a consultar, a dar nuestra opinión. No permitamos que ahora se nos niegue también el derecho a recurrir aquello que acatamos pero con lo que no estamos de acuerdo por considerarlo un atropello democrático", declaró. Serenidad y mirada el frente. El Gobierno Vasco llamó ayer a la movilización pacífica y animó a los ciudadanos vascos que sientan violados sus derechos fundamentales con el fallo del TC a que tomen iniciativas de calado jurídico. Ibarretxe y sus consejeros predicarán con el ejemplo firmando un manifiesto de adhesión a la denuncia que el tripartito y Aralar tienen previsto presentar ante TEDH, en un acto que se ha pospuesto finalmente al día 23. Texto tomado del Periódico"Noticias de Álava"
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